Despres de TRES anys!!! sense publicar, he decidit tornar a escriure, perque el cos m'ho demana, ni mes ni menys. Ara en castellà, per a tindre de tot.
Los últimos acontecimientos ocurridos en nuestra querida población azulejera?? bien merecen una reflexión o un grito al aire. Me estoy refiriendo, como no, a la instalación de una incineradora por parte de la empresa Reyval, a tan solo 3 kms. de nuestras casas. ¿En que estaban pensando los responsables de la Conselleria de Medi Ambient cuando le dieron permiso a esta empresa para hacerlo? Porque la defensa de la "legalidad" que hace de la misma la sra. Bonig es una excusa a "hemos metido la pata, pero no, no, nunca lo reconoceremos". Puedo asumir que un determinado partido defienda la teoría de la incineración. Yo mismo defendía a capa y espada que las lentejas eran asquerosas, y ahora, con otras pruebas y avances culinarios, he cambiado y no me avergüenza para nada declarar que son un plato delicioso. A ese partido se le han presentado pruebas, escritos médicos, análisis epidemiologicos, opiniones contrastadas, de lo perjudicial que resulta para la salud humana la incineración de residuos, pero como si de un niño pequeño se tratara, se niegan a probarlo por ellos mismos. No me gusta, no me gusta y no lo pruebo. Así, continúan afirmando que es buena, y lo máximo que aceptan es que no les gusta esta porque, mas o menos, el cocinero no es bueno. Pero si lo cocinamos en otro pueblo (pongamos Moró, a tan solo 7 kilómetros), y cambiamos el cocinero, ah, ahora si que me gusta. Pero si los efectos serán los mismos!!! Continuará....
lunes, 26 de septiembre de 2011
domingo, 26 de octubre de 2008
HALLOWEEN DE QUE COJONES!!!
Falta una semana para la fiesta de Todos los Santos y el Telediario ya esta haciendo publicidad de la dichosa fiesta yanki: el Halloween. Solo de pensarlo ya me pongo de mala leche: calabazas malgastadas conviertiendolas en faroles, niños disfrazados de un pesimo gusto, y a mi entender, inapropiado para su entendimiento, y pubs, discotecas y demas antros decorados como si estuvieramos en un pueblo de Winsconsin!!
Dentro de unos años, si mi hija de 6 meses viene a pedirme un disfraz de bruja o de zombi para la fiesta del colegio, me gustaria contarle que esa celebracion no pinta nada en nuestra forma de entender la vida. Me gustaria contarle como la entienderon sus tatarabuelos, sus abuelos y sus padres, desde luego sin tener que mendigar caramelos. Recuerdo la celebracion de Todos los Santos como un dia gris -aunque luciera el sol-, frio -aunque fuera caluroso-, y melancolico -ya que era el primer dia de fiesta con el nuevo horario de invierno-, transcurrido entre las visitas a los dos cementerios de las localidades donde se encontraban enterrados mis familiares. Tambien lo recuerdo como el reencuentro con primos y tios que normalmento no veia, y sobre todo, me quedaba con la sensacion de formar parte de algo, de saber que el grato recuerdo de personas unidas a mi pervivia en la memoria colectiva.
Con el paso del tiempo, las visitas a los cementerios se fueros esplayando hasta casi desaparecer por completo. Creo que no es el mejor dia para visitar esos lugares por la enorme afluencia de gente. Pero un dia me gustaria visitarlos con mi hija para transmitirle el sentimiento de que forma parte de esas personas que, aunque ella no existiera todavia, formaron parte de la vida de sus padres. Que su paso entre nosotros dejo huella, y aprender a no olvidar. Para todo eso no necesita estupidos disfraces. Ni ridiculas calabazas faroleadas. Ya vale de americanadas...
Dentro de unos años, si mi hija de 6 meses viene a pedirme un disfraz de bruja o de zombi para la fiesta del colegio, me gustaria contarle que esa celebracion no pinta nada en nuestra forma de entender la vida. Me gustaria contarle como la entienderon sus tatarabuelos, sus abuelos y sus padres, desde luego sin tener que mendigar caramelos. Recuerdo la celebracion de Todos los Santos como un dia gris -aunque luciera el sol-, frio -aunque fuera caluroso-, y melancolico -ya que era el primer dia de fiesta con el nuevo horario de invierno-, transcurrido entre las visitas a los dos cementerios de las localidades donde se encontraban enterrados mis familiares. Tambien lo recuerdo como el reencuentro con primos y tios que normalmento no veia, y sobre todo, me quedaba con la sensacion de formar parte de algo, de saber que el grato recuerdo de personas unidas a mi pervivia en la memoria colectiva.
Con el paso del tiempo, las visitas a los cementerios se fueros esplayando hasta casi desaparecer por completo. Creo que no es el mejor dia para visitar esos lugares por la enorme afluencia de gente. Pero un dia me gustaria visitarlos con mi hija para transmitirle el sentimiento de que forma parte de esas personas que, aunque ella no existiera todavia, formaron parte de la vida de sus padres. Que su paso entre nosotros dejo huella, y aprender a no olvidar. Para todo eso no necesita estupidos disfraces. Ni ridiculas calabazas faroleadas. Ya vale de americanadas...
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